Y así, buscando, la encontré a ella. Nanci. Alguna vez les mostré una foto, había soñado con ella en una prueba de sonido con Luca.
No importa eso. Importa la historia.
Corría el año 1992, y yo hacía un curso en el IAC de operador de PC o algo así. Y ahí la conocí a Nanci entre planillas de Lotus123 y Borland dBaseIII, entre Wordstar y cervezas.
Cuando la ví, solo pensé que era una hermosa chica. Rubia, hermoso cuerpo, sonrisa inolvidable. También la vió mi compañero de banco, Andrés. El enamoramiento fué inmediato. Yo lo supe.
Pasó aquel año, y Andrés no sabía que mas hacer para convencer a Nanci de que era un buen pibe. Andrés era un tipazo, pero lo vendía su propia picardía. Y con Nanci ya charlábamos un poco mas fluido, ya que estábamos embarcados en el trabajo practico de dBase, un sistema de facturación para una inmobiliaria (aún recuerdo los nombres de los módulos y pantallas).
A esa altura, Nanci ya no me gustaba. Me sacaba el sueño. Pero estaba Andrés haciendo los esfuerzos mas sinceros para convencerla de que sus sentimientos eran auténticos.
Ese viernes el me dijo que si ella me preguntaba, que le diera una mano... el estaba completamente enamorado.
Nanci cumplíó años un sábado. La llamé ese sábado para el "feliz cumple" (aun recuerdo su teléfono) y entre palabra y palabra, me autoinvité a su casa. Fuí con un amigo.
Y charlando con ella en el balcón, viendo el paisaje del murallón de una fábrica, me preguntó por Andres...
Y mi corazón me llevó a cometer la traición mas grande después de la de Judas:
Le dije que Andrés no era un tipo serio, que no sabía si era sincero con ella, etc.
Jugué para atrás a conciencia.
Traicioné a un amigo, por ella.
Por su sonrisa, por su cuerpo, por sus ojos. Pero mas que nada, por su forma de ser.
Traicioné a mi amigo por ella.
Y sin saberlo, lo pagaría carísimo.
Ella fué mi primer amor real, el único, inocente, dulce, sincero. El primero. El mas maravilloso. También fué la primera en dejarme, en un paso a nivel de la estación Villa Bosch, una tarde de enero. Cuando me dejó, empecé a fumar, me enamoraba compulsivamente, y abandonaba de la misma forma. Durante mucho mas de 10 años, el fantasma de Nanci me atormentaba. Su desaparición en mi vida, marcó años de dolor.
El sábado pasado, después de 17 años, pude decirle eso. Ella fué mi primer amor real. Ella, fué la que me hizo entrar al mundo del corazón. Ella fue también la que me empujó al dolor, y al naufragio emocional. Y aparentemente, ella no lo sabía. Y se lo dije con extrema ternura, la que ella me genera.
Ella, me dijo que yo había sido el hombre mas dulce que había conocido.
Y por primera vez en décadas, me sentí a mano con la vida. Por primera vez sentí que había sacado de adentro algo que estaba enterrado, como los dinosaurios en los desiertos. Y este no era un dinosaurio de los pequeños. Este era un brontosaurio. Y no lo pude sacar en el 94, cuando la ví en Unicenter.
Llevó 17 años, interminables, de no recordar, para poder hablarlo con ella y, finalmente, poder olvidar lo que dolió su partida.
Porque, aunque se demore demasiado, todo en esta vida llega. Inexorablemente. Y a SU propio tiempo.
(Post dedicado a Violeta, que lo anda necesitando)











