miércoles, 21 de abril de 2010

Dejemén de manocear !

Se encadenó junto a sus padres para que le tomen otro examen.



Deanlé putos!... dejemén resivirme!


Villa Mercedes, San Luis. 21/04/2010 10:24

En diálogo con Cadena 3, Roberto -el progenitor de la adolescente- argumentó que "le dieron media hora de examen, nada más. Le faltó más tiempo". La alumna corre riesgo de perder el año.


Una singular queja protagoniza una estudiante del colegio Provincial 2 Juan Esteban Pedernera, de la ciudad de Villa Mercedes, en San Luis, ya que se ha encadenado junto a sus padres en el ingreso del establecimiento para exigir que le tomen otro examen porque en caso contrario perderá el año.

En diálogo con Cadena 3, Roberto -el progenitor de la adolescente- argumentó que "le dieron media hora de examen, nada más. Le faltó más tiempo".

Desde el colegio, en tanto, afirmaron que la estudiante debe esperar el próximo turno para rendir.

En ese contexto, llamó la atención la ortografía de las pancartas con que apoyaron el reclamo: "Dejemen terminar la escuela" y "Basta de manoceo".

Informe de Daniel Arce.
Ah... no me creés!!! Esto pasó de verdad!
http://www.cadena3.com/contenido/2010/04/21/51455.asp



Ahora... digo yo... ¿acaso fue la única que tuvo media hora para rendir?. ¿Acaso no tuvo todo un año de materia para ponerse medianamente a tiro?¿¿¿"Dejemén"???¿¿¿Manoceo???.

Yo no se... pero en primer lugar, ni se me ocurriría EXIGIR otra oportunidad para rendir. A lo sumo, puedo implorar que me tengan consideración y que si, los docentes tienen un poco de lástima, vuelvan a tomarme el examen...


¡¡¡ Por favor... que la materia no haya sido Lengua y Literatura!!!

jueves, 8 de abril de 2010

LOS EXCESOS DE LA INDÚSTRIA FARMACÉUTICA

Dice la pagina del proyecto matriz:

Hace unos meses recibimos un correo electrónico y varios comentarios en nuestro blog por parte de un profesor universitario argentino, el señor Eduardo Marcelo Cocca. La información recibida era relativa a sus investigaciones y descubrimientos sobre el fraude de la industria farmacéutica. Debido a su importancia y tras realizar un seguimiento e investigación por nuestra parte para comprobar la autenticidad del profesor y su contexto, pasamos a adjuntar a continuación la información facilitada a modo de artículo. Al final del artículo indicamos el estado de la situación después de los descubrimientos y los esfuerzos para su difusión desplegados por el profesor Cocca.


LOS EXCESOS DE LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA

por Eduardo Marcelo Cocca *


Acostumbrados desde siempre a un manejo discrecional e inconsulto de sus políticas, salvo con sus dos mayores cámaras y algunas pequeñas entidades del sector, viven en una burbuja ajenos a los padeceres de la nación que sea.

Los costos de los medicamentos, en particular su materia prima, habitualmente, salvo excepciones, cuesta más su empaque que el producto en si. Las ganancias desde siempre, no se trata de ninguna novedad, rondan entre el dos mil y dos mil quinientos por ciento. Este escándalo que no es ni fue nunca ajeno a las autoridades de turno no termina acá, a esto debemos sumarle lo que se denomina “aumentos ponderados de precios“.


¿Qué es esto? Todos los laboratorios farmacéuticos tienen en sus listas de precios productos que valen centavos o monedas y que por supuesto siempre están en falta en las droguerías y laboratorios productores. No son productos que se tienen en lista para en algún momento relanzar y vender. Al contrario, sirven para cuando se obtiene un aumento acordado por el gobierno, estos no se modifican en su valor al publico, total no existen, acá no se pierde nada, ese porcentaje que le corresponde al producto fantasma, es sumado al producto de más venta de la empresa de forma tal que si a tal producto le autorizaron el cuarenta por ciento de aumento, el aumento real, pasa a ser del ochenta por ciento.


Una de mis actividades es ser Profesor Universitario, asignatura “Ejercicio y Administración Farmacéutica”, carrera de Farmacia, entre otras. Como trabajo práctico en clase con mis más de cincuenta alumnos quisimos sacar el costo real de un producto con más de 40 años en el mercado, un descongestivo nasal en gotas, cuya substancia básica es la nafazolina.


Diferentes cursantes que trabajan en farmacias que hacen recetas magistrales consultaron al más importante droguero de sustancias diversas para toda la actividad farmacéutica. Cual fue la tamaña sorpresa para todos el descubrir que el costo del descongestivo por unidad es de 0,03 centavos y el precio de venta al público es de 11,25 pesos. Esto nos da un margen de ganancia del ¡37.500 POR CIENTO!.

Este margen seguramente es superior si la nafazolina se compra directamente en India o en China, los dos paises que proveen materias primas a prácticamente toda la industria farmacéutica.

Estos porcentajes de ganancia lamentablemente son válidos para prácticamente todo el espectro de específicos farmacéuticos. Esto no es un exceso, es un escándalo y alguien debería más que urgente hacer algo. Desgraciadamente tanta inequidad no acaba aquí, ahora tenemos desabastecimiento de medicamentos.


Todos los funcionarios, todos los gobiernos, siempre fueron conscientes de este despojo a la totalidad de la población de la Nación Argentina. Ni hablemos de los míseros porcentajes que le permiten ganar a los farmacéuticos, convirtiéndolos en casi empleados gratis de los laboratorios farmacéuticos, al igual que los médicos.


El Estado Nacional tiene y sabe de las variadas formas que hay para revertir esta situación. Asimismo, lamento el silencio de los colegios de farmacéuticos y de los colegios de médicos, entidades supuestamente defensoras de los derechos del consumidor.

Me pregunto a todos nosotros: ¿Nos representa alguien?


Esperemos que algún día, la grandeza que anida en el corazón de todo argentino bien nacido aflore y solucione estas otras cuestiones de tanta o más gravedad.

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- Prof. Eduardo Marcelo Cocca -


Recomiendo visitar la pagina.

Fuente: http://elproyectomatriz.wordpress.com/2007/09/08/los-excesos-de-la-industria-farmaceutica/

jueves, 1 de abril de 2010

Casita Feliz

No podía no mostrarla...




Publicada por mi amigo Scheffer en Facebook.
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La casita feliz está sita en Italia Y Urquiza - Rosario.

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(Quien la quiera en tamaño original, no tiene mas que pedirla)

miércoles, 31 de marzo de 2010

De la coleccion CUERVO - Ciro, el soñador

- Cirooo... a comer amor, dale que ya está la comida...
- ¡Ya voy ma!

Juntó algunos juguetes para guardarlos, pero se quedó con el autito rojo en la mano. Las brillantes ruedas le habían llamado la atención. Las hizo girar, y el sonido de pronto lo invadió todo.

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A través del parabrisas, veía la pista borrosa, y varios autos cerca del suyo. Por el radio, le hablaban desde boxes directo a su oído.

- Faltan 3 vueltas Ciro, no lo apures.
- Puedo ganar un par de lugares ahora...
- No Ciro... no... esperá... tené paciencia...

Ciro esperó un poco, hasta que llegó a la última curva, esa que está antes de pasar por las gradas del público, donde sabía que estaban papá y mamá. Al salir de la curva, no pudo más y aceleró a fondo.

Mientras iba pasando a un auto verde, y a otro blanco y azul, miró al público que gritaba y agitaba banderas. Se imaginó a mamá riendo y saludando, a papá diciéndole orgulloso a todos los que lo rodeaban "¡ese es Ciro... mi hijo!"

De pronto, un humo blanco salía del motor. La radio en el oído zumbaba.

- ¡Ciro! ¡Tenías que esperar a la última vuelta!
- ...
- ¡¡¡Ciroooooo!!!

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- ¡Ciroooooo!- ¡Queeeeee!- ¡A comer hijo! ¡Dale!

Metió el autito en la caja de los juguetes. Habían miles de bolitas de colores desparramadas por el suelo, pero le daba fiaca juntarlas. Decidió hacerlo después de comer.

Cuando caminaba hacia la puerta, pisó una de las bolitas, y resbalando, cayó al suelo.

De pronto, todas esas bolitas vistas al ras del piso le parecieron planetas, estrellas, como en esas imágenes de la tele, cuando viajan por el espacio.

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Bitácora del capitán Ciro, Nave Diógenes, día uno. Después de un despegue perfecto, pasamos todas las etapas hasta llegar al espacio. La tierra se ve chiquita y celeste, el sol, se ve muy blanco, y lejos. Los planetas parecen bolitas, japonesas, lecheras, de acero, o bolones. No creí que hubiera tantos. Se mueven muy rápido, como si estuvieran en un suelo de mosaicos encerados. La misión de este primer día, es salir de la nave y reparar una de las antenas.

- Capitán.
- ¿Comandante?
- Estamos listos para empezar con la misión.
- ¿Quien va a salir?
- Yo señor.
- No.
- ¿No?
- No.
- Pero Capitán...
- Nada. Soy el capitán, y tengo que cuidar de todos ustedes.
- Pero... pero...
- Comandante, no sale usted, salgo yo. Preparen el traje.

Cuando la escotilla se abrió, vio a través del casco el negro y profundo espacio, tachonado de estrellas y planetas y cometas.

- Capitán… todo está listo.
- Estoy sobre el ala izquierda de la nave, camino, todo parece en orden.
- Bien, a dos metros de la escotilla, está la escalera hacia el techo de la nave
- La veo. Casi la alcanzo.

Extendió su mano, y se tomó de la escalera. Al mismo tiempo, un meteorito pequeño golpeaba la nave, haciéndola temblar. Vio como su mano se soltaba de la escalera y perdía el contacto con la nave.

- ¡Perdí el contacto con la nave! ¡Estoy alejándome!
- ¡Capitán! ¡Encienda los propulsores!
- No funcionan… intentaré con los auxiliares
- Capitán… Ciro… estamos preparando a la teniente Gallo para el rescate.
- No… no arriesguen a la teniente.
- Ciro… ¡Ciro!... ¡Cirooooooo!

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- ¡¡¡Cirooooooo!!!
- ¡¡¡Queeeeee maaaaaa!!!
- ¡A comer! ¡Ya te llamé tres veces!

Siguió juntando los juguetes, y encontró el libro de cuentos que una vez le había regalado papá. Lo abrió, y sentado en la cama, empezó a pasar las páginas, deleitándose con los dibujos coloridos y mirando con fascinación esas palabras que el aun no sabía leer muy bien.

- Bebé… ¿Te pongo la comida en el plato? – gritó mama desde el comedor

Tirado en la cama, encerrado en su libro de cuentos, resopló por cuarta vez.

- ¡Si mami… ya voy!

Y echó una última mirada al dibujo del barco antiguo con sus velas desplegadas...

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- ¡Capitán Ciro!
- Diga contramaestre...
- La tripulación está cansada señor
- Que se vayan a dormir...
- ¡Tenemos que encontrar tierra lo antes posible señor!
- ¿Y qué quiere que haga?
- Según los mapas... debería haber tierra hacia el sur.
- Bien... al sur será entonces.

Después de tres días de navegar en el mar embravecido, los marineros empezaron a gritar, saltar y abrazarse.

Se veían arboles gigantes en el horizonte.

Cuando se acercaron lo suficiente a la costa, fondearon el barco, y bajaron los botes con los cuales se acercarían a la playa. La alegría era notoria en aquellos hombres cansados.


De pronto, ya estando muy cerca de la arena, vieron aparecer algunos aborígenes de entre los árboles.

- Capitán...
- Guarden las armas… susurró el capitán
- Pero…

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- ¡¡¡Cirooo!!! ¡¡Es la última vez que te llamo!! ¡No venís, no comés eh!
- Ahí voy mamá...


Salió de la habitación pateando el suelo.

- Todas las noches lo mismo Ciro…
- Perdon ma… estaba jugando... no me di cuenta…

Mamá lo abrazó, como lo hacía todas las noches, cada vez que Ciro se sentaba a comer la ya fría cena.

Y mientras pinchaba desinteresadamente un tomate, la miró a los ojos.



- Ma… te amo yo.

Como todas las noches, en los últimos 4 años, mamá sintió que el corazón se le salía del pecho.

- Yo también amorcito – dijo.



Y sonrió, iluminando toda la casa.


(Dedicado a todas las mamás, que con su infinita paciencia nos llenaron de sonrisas nuestras infancias)

martes, 9 de marzo de 2010

Vacaciones en la serranita...

... Y no sé cuando vuelvo.






Si vuelvo.