jueves, 6 de noviembre de 2008

Necesito vacaciones

Demasiada presión, demasiada noticia, demasiada crisis y encima, me tengo que bancar a mi mismo.

Necesito vacaciones, pero de la cabeza.

Que bueno seria caer en coma por una semanita...

7 comentarios:

Nati Alabel dijo...

todo lo que necesitás es un voluntario y una sartén de fierro. Sartenazo en el marote y listo!




(Aclaración: el método garantiza el coma mas no la duración del mismo)

Anónimo dijo...

ohmmmmmmmmmmmmmm ohmmmmmmmmmmmmm ohmmmmmmmmmm... mientras, quizás resulte!

Anónimo dijo...

Te puedo recomendar un remedio. El tema es que para la receta tienes que tener glaucoma.

Claudio G. Alvarez Tomasello dijo...

Gato: Dicen que los que están en coma escuchan lo que pasa alrededor. O sea que para seguir escuchando los lamentos, gritos y boludeces alrededor, es mejor una cura de sueño.
Pedí vacaciones y cortalas por enfermedad, eso sí, conseguite un buen certificado.
jijiji

Onirica dijo...

como diria un ex-compañero de laburo:

clavate una pepa y vola 4 dias seguidos y despues volve.

El gato vagabundo dijo...

Naty: Eso seria la medicina alternativa?. Puede ser con un par de huevos fritos la sarten?

Ana: Ohm me recuerda fisica de 4° año. ¡Pior!. Mejor repito el mantra: "mechupannnn".

Xavier: Es verdad. Y creo que la reclusion en un convento andaria bien tambien. Y si podemos combinar glaucoma y convento... ¡que vacaciones!

Claudio: Hoy venia hablando eso con mi esposa. Pasar medico en vacaciones. Es una excelente trapisonda. Este año me tomo 2 meses.

Onirica: Pepa, floripondio, mezcal, keta, whatever. Quiero un viaje tipo "submarino amarillo". Lleno de campos de frutillas y morsas. Aunque si son las redes de pesca y los lobos marinos de la reserva, tambien me sirven.

Claudio G. Alvarez Tomasello dijo...

Tratá de pedir médico a domicilio por teléfono desde una localidad en la que sepas que no hay médico laboral de SELACOM USTET y conseguir el certificado. Lo ideal es un hospital público, porque ni se atreven a cuestionarlo. Lo he hecho en dos o tres oportunidades (especialmente cuando las fechas de vacaciones otorgadas no eran precisamente las que yo quería...)