El campo, la sociedad argentina, los transportistas, la sra. presidente. Si, presidente, porque es asi como deberia decirse. Me tienen harto.
Esta crisis empezo con las retenciones a la soja y termino siendo cualquier cosa menos un reclamo, hoy es solo una lucha de poderes. Y claro, le tocaron el bolsillo a los que se la llevan en carretas nissan ultimo modelo. Y que de paso, depredan el suelo que deberian heredar mis hijos en un futuro no tan lejano. Porque la deforestacion que realiza la industria agricola con el boom sojero, ya la estamos pagando en cambios climaticos. No es una deforestacion estudiada, es indiscriminada. Nadie me lo conto, yo he visto todo un monte, miles de arboles, apilados en el centro de un campo. Listos para ser incinerados. Arboles centenarios. Animales aniquilados. Todo sea por la maldita soja.
El argumento pueril que esgrimia entonces la sociedad rural era que, por cada dos camiones de granos de soja que enviarian al puerto, el gobierno se quedaria con uno.
Y entonces, como para golpear al comun de la gente y hacerlos solidarizarse con ellos, decian "¿que dirias si a vos te pagan la mitad de tu sueldo?". Bueno. Pongamoslo al reves.
Ahora, imaginate que a vos te paguen todos los sueldos que podes llegar a ganar en toda tu vida de laburo soportando presiones, en un solo año levantandote a las 5 de la mañana como dicen que se levantan. Toda tu capacidad de generar recursos, te la pagan cada fin de año. Cada semestre recibis la mitad de los beneficios de toda tu vida. O te ganas la loteria cada 3 o 4 años.
Hace eso durante una decada aproximadamente.
De ahi, tenes que pagar algunas fuertes cuentas, y el resto te lo patinas en autos y camionetas, en departamentos, y en casas pagadas a un precio de locos. Con tu enorme caudal monetario moves el mercado, pero mal, porque pagas sobreprecios que se establecen despues como los famosos "valores de mercado". Y con eso, impedis a un monton de pibes que recien empiezan, a que lleguen a tener su casa, porque vos elevas los precios con tus billetes. Y mientras una casa en loma del cornete te la venden a U$S 200 mil (valor de mercado), el banco va y te la tasa a $100 mil, que es el valor real. Y te facilita $75 mil para llegar a tu primer vivienda, a pagar a 35 años. O sea, cuando te jubiles la terminas de pagar. Dentro de 35 años. O sea, condenas a esos pibes a alquilar a los precios que a vos se te ocurran. Y en el medio, tenes la posibilidad de pagarles las carreras a tus hijos, que seran los futuros profesionales de mañana, que tendran de empleados a los hijos de tus inquilinos, que nunca podran asomar la cabeza.
Claro, entiendo, los del campo laburan, y mucho. Pero los que estan gritando, no son los peones, son los que cobran la cosecha. Y ademas, lo de las retenciones tambien se implemento para que haya rotacion de cultivos. Porque la soja da mucha guita, entonces no se planta maiz, trigo, centeno, nada mas que soja. Soja que ni siquiera consumimos aca. Al no haber trigo, la harina se encarecia, encareciendo todos sus derivados. Entonces, me haces mierda el suelo, me haces mierda el mercado inmobiliario, me haces mierda la industria, y la economia de la gente, me haces un casi golpe de estado, me desabasteces comprometiendo el normal crecimiento de mis hijos... y todo porque a vos te pusieron un freno en tu enriquecimiento feroz.
Me parece que no es etico poner en riesgo el futuro de todos.
Ojo, la señora presidente tampoco es de mi agrado. Esto se tendria que haber solucionado hace mucho. Con decision, con conviccion, con capacidad. No hay nada de eso. Y mientras unos lloran (los gringos de campo lloran SIEMPRE) por lo que no ganan, los otros, lloramos por todo lo que perdemos. Y lo que estamos perdiendo es una estabilidad civil, una democracia, una gestion de gobierno (tal vez pesima, pero constitucional), credibilidad, tranquilidad, unidad. Y tantas otras cosas. Y a esta barbarie, se suman todos los demas oprimidos que ven una oportunidad para cortar una ruta y hacerse escuchar. Los transportistas, se suman a esta locura. Y lo peor, es que tienen razon, porque estan sin trabajo.
Esto se transformó en una obscena lucha de poderes. Nadie quiere ceder. Nadie quiere dar muestras de debilidad. Y la mayor muestra de debilidad es la que estan exhibiendo, la de debilidad moral, intelectual, y democratica.
Aca no se trata de molestar al que se va de viaje por el fin de semana largo. Se trata de romper con todo lo que se logro en 25 años de democracia. Quizas no se logro una economia envidiable, ni la solucion a los problemas de fondo de cada argentino. Pero se logro la sensacion de que los golpes de estado habian quedado en el pasado. Se habia logrado la seguridad de que si los gobernantes hacian las cosas mal, en las proximas elecciones se iban. Hoy ya no se sabe nada.
Hoy andamos penando por una gota de combustible, por un kilo de carne, por unos tomates que valen como oro. Y eso, en caso de que encuentres donde comprarlos.
Esta situacion me ha llevado a plantearme seriamente las ganas de ser argentino. Yo ya no se, no se si quiero seguir siendo un habitante de esta tierra. No se si quiero que mi hijo lo sea. Porque aquellos que nos gusta leer un poquito, y aprender mucho, nos damos cuenta de que la historia, tarde o temprano, se repite. Todo lo que fue malo en el pasado, vuelve, con el apoyo de la misma gente, que supone que esta vez va a ser diferente. Escuche a muchos, decir "que vuelvan los militares". Como si esa frase fuera digna de analizarse. Ni siquiera admite debate. Parece que al pueblo le gustara ser subyugado y obligado a no pensar y a acatar. Que vuelva tal o cual, es la frase del dia.
Yo digo que NO.
Probemos a decir "que venga". Que venga un politico estadista en serio. Que venga la paz. Que vengan los buenos tiempos. Que venga el futuro y el bienestar. Podemos pedir que vuelvan ciertas cosas, como la confianza, el progreso, la pujanza de la industria, los argentinos exiliados, la felicidad, los logros. Pero prefiero decir "que vengan".
Que vengan tiempos de soluciones. Y pronto.
Los estamos necesitando.
viernes, 20 de junio de 2008
jueves, 19 de junio de 2008
Cuento 1 - Fatalidad
06:15. Abrió los ojos. Sin querer despertarse se dió cuenta de que ya era hora. Estiró un poco los brazos tensando todos los músculos del cuerpo, hasta los de la cara, que quedan con esa expresión tragicómica. miró hacia la ventana, se tumbó sobre su costado izquierdo. Metió su mano derecha en la entrepierna y se rascó un poco, para sentir esa sensación placentera de todas las mañanas. Después, abrazó la almohada y dijo "10 minutitos mas".
06:15. Abrió los ojos, y se levantó. Encendió el pequeño grabador doble cassettera, recuerdo de su adolescencia. Puso un disco de David Bowie. Se estiró en el lugar, y se dió cuenta que no había apagado la luz del balcón. "Así te va a venir la boleta" pensó. Fugazmente, también pensó que el creía haberse despertado antes a esa hora.
06:15. Abrió los ojos. La cama estaba toda desarmada. Decidió levantarse a pesar de su lucha interna, pero los miembros no lo acompañaban en la tarea, por lo que accedió a bostezar otro rato antes de levantarse. Ahora, estaba seguro de que ya había visto esos números en el reloj. Cerró los ojos un momento para tranquilizarse.
06:15. Se despertó, y esta vez estaba nervioso. Algo estaba sucediendo. O el reloj estaba con un ataque de epilepsia, o se estaba volviendo loco. Saltó de la cama, encendió el TV y puso Crónica. Ahí estaba un panadero mostrando como se le incendiaba toda una herencia familiar. "¡ Mi abuelo levanto esta panadería con sus propias manos, levanto mi abuelo !" gritaba mientras apuntaba con sus manos al fortuito siniestro. Vió la hora, 06:17. Encendió el grabador, pensando que iba a estar el disco de Bowie. No. Sonó en su lugar "Lovely Rita" de The Beatles. Se rascó la cabeza y pensó "¿fue un sueño?". Cerró los ojos tratando de recordar.
06.15. Volvió a despertarse. Esta vez, ya no estaba de humor para nada, la luz del balcón estaba apagada, en el grabador estaba sonando "Walking in my shoes" de Depeche Mode. No se rascó la entrepierna ni se estiró. Se preocupó. Levantó el teléfono para llamar a su madre, pero no recordaba el numero. Además, era muy temprano para despertarlos, y encima con semejante historia. No. Se pellizcó y le dolió bastante. Se dijo a si mismo que esa debería ser la realidad entonces. Fue a la cocina, y la cafetera aun no había empezado a funcionar, porque el timer estaba puesto a las 06:30. La pasó a modo manual, y le rogó que hiciera ese café lo mas rápido posible. Fue a su dormitorio a buscar la ropa para bañarse, y olió el café nuevo en su camino a la ducha. "Ahora si" - se dijo, tranquilizandose. En la ducha, metió la cara abajo de la lluvia para despertarse del todo.
06:15. Sonó el despertador del celular. El aparatito cantó "Farawell" de Pedro Aznar para acompañar la transición entre sueño y realidad. Ahora si estaba preocupado. Y mucho. Levantó el teléfono y llamó a sus padres. No atendía nadie. A esa hora, lo sabia, la gente acostumbra dormir, y mas si son personas que ya no trabajan. Se asomó al frío del balcón y miró abajo. Lo que vió lo llenó de sorpresa. Debajo, estaba el mar. Hasta el piso 7, el edificio había desaparecido, y la vista desde el piso 10 no era nada desagradable, pero la idea de que la ciudad y todos sus conocidos habían desaparecido, no lo reconfortó demasiado. Miró hacia los departamentos de arriba, y vio que sus vecinos estaban igual de asombrados que el, y en su afán de ver a la del piso 17, se estiró demasiado sobre la baranda, cayendo después al agua, 3 pisos mas abajo. Sintió el golpe del agua, y la confusión, entre manotazos y burbujas.
06:15. Se despertó con un grito. Azorado, se encontró en su cama y cubierto de sudor. Salto de la cama, corrió a la ducha, y se bañó mas rápido que nunca. Se vistió, y bajó por el ascensor. Cuando llego al piso 7, esperó que el agua invadiera el ascensor, ahogandolo. No sucedió. Llegó a la planta baja, sacó la llave del bolsillo, y salió al frío aire de la aun noche invernal. Camino conlas manos en los bolsillos hacia la avenida pensando que habría sido todo eso. Intentó concentrarse, descifrar esos sueños rarisimos. Estaba en eso cuando por delante cruzó un zorro plateado mirándolo fijo. Se detuvo en seco, y pensó: "esto es otro sueño". Mientras el zorro se perdía entre los autos estacionados, se frotó la cara y caminó con paso decidido hacia la parada. "Si todo esto fue una pesadilla, aun me falta lo peor. El viaje en colectivo".
Aquella mañana salió la noticia en algún diario, y en las radios mencionaron el hecho solo un par de veces. Un joven había muerto durante la mañana, por un problema con un calefactor y el monóxido de carbono generado.
Por un momento llegó a pensar que podría haber sido el.
06:15. Abrió los ojos, y se levantó. Encendió el pequeño grabador doble cassettera, recuerdo de su adolescencia. Puso un disco de David Bowie. Se estiró en el lugar, y se dió cuenta que no había apagado la luz del balcón. "Así te va a venir la boleta" pensó. Fugazmente, también pensó que el creía haberse despertado antes a esa hora.
06:15. Abrió los ojos. La cama estaba toda desarmada. Decidió levantarse a pesar de su lucha interna, pero los miembros no lo acompañaban en la tarea, por lo que accedió a bostezar otro rato antes de levantarse. Ahora, estaba seguro de que ya había visto esos números en el reloj. Cerró los ojos un momento para tranquilizarse.
06:15. Se despertó, y esta vez estaba nervioso. Algo estaba sucediendo. O el reloj estaba con un ataque de epilepsia, o se estaba volviendo loco. Saltó de la cama, encendió el TV y puso Crónica. Ahí estaba un panadero mostrando como se le incendiaba toda una herencia familiar. "¡ Mi abuelo levanto esta panadería con sus propias manos, levanto mi abuelo !" gritaba mientras apuntaba con sus manos al fortuito siniestro. Vió la hora, 06:17. Encendió el grabador, pensando que iba a estar el disco de Bowie. No. Sonó en su lugar "Lovely Rita" de The Beatles. Se rascó la cabeza y pensó "¿fue un sueño?". Cerró los ojos tratando de recordar.
06.15. Volvió a despertarse. Esta vez, ya no estaba de humor para nada, la luz del balcón estaba apagada, en el grabador estaba sonando "Walking in my shoes" de Depeche Mode. No se rascó la entrepierna ni se estiró. Se preocupó. Levantó el teléfono para llamar a su madre, pero no recordaba el numero. Además, era muy temprano para despertarlos, y encima con semejante historia. No. Se pellizcó y le dolió bastante. Se dijo a si mismo que esa debería ser la realidad entonces. Fue a la cocina, y la cafetera aun no había empezado a funcionar, porque el timer estaba puesto a las 06:30. La pasó a modo manual, y le rogó que hiciera ese café lo mas rápido posible. Fue a su dormitorio a buscar la ropa para bañarse, y olió el café nuevo en su camino a la ducha. "Ahora si" - se dijo, tranquilizandose. En la ducha, metió la cara abajo de la lluvia para despertarse del todo.
06:15. Sonó el despertador del celular. El aparatito cantó "Farawell" de Pedro Aznar para acompañar la transición entre sueño y realidad. Ahora si estaba preocupado. Y mucho. Levantó el teléfono y llamó a sus padres. No atendía nadie. A esa hora, lo sabia, la gente acostumbra dormir, y mas si son personas que ya no trabajan. Se asomó al frío del balcón y miró abajo. Lo que vió lo llenó de sorpresa. Debajo, estaba el mar. Hasta el piso 7, el edificio había desaparecido, y la vista desde el piso 10 no era nada desagradable, pero la idea de que la ciudad y todos sus conocidos habían desaparecido, no lo reconfortó demasiado. Miró hacia los departamentos de arriba, y vio que sus vecinos estaban igual de asombrados que el, y en su afán de ver a la del piso 17, se estiró demasiado sobre la baranda, cayendo después al agua, 3 pisos mas abajo. Sintió el golpe del agua, y la confusión, entre manotazos y burbujas.
06:15. Se despertó con un grito. Azorado, se encontró en su cama y cubierto de sudor. Salto de la cama, corrió a la ducha, y se bañó mas rápido que nunca. Se vistió, y bajó por el ascensor. Cuando llego al piso 7, esperó que el agua invadiera el ascensor, ahogandolo. No sucedió. Llegó a la planta baja, sacó la llave del bolsillo, y salió al frío aire de la aun noche invernal. Camino conlas manos en los bolsillos hacia la avenida pensando que habría sido todo eso. Intentó concentrarse, descifrar esos sueños rarisimos. Estaba en eso cuando por delante cruzó un zorro plateado mirándolo fijo. Se detuvo en seco, y pensó: "esto es otro sueño". Mientras el zorro se perdía entre los autos estacionados, se frotó la cara y caminó con paso decidido hacia la parada. "Si todo esto fue una pesadilla, aun me falta lo peor. El viaje en colectivo".
Aquella mañana salió la noticia en algún diario, y en las radios mencionaron el hecho solo un par de veces. Un joven había muerto durante la mañana, por un problema con un calefactor y el monóxido de carbono generado.
Por un momento llegó a pensar que podría haber sido el.
martes, 17 de junio de 2008
El dormido
Recuerdo siempre ese dia 20 de Julio.
Cuando nos encontramos ahi, en ese restaurant diente libre en Rivadavia, que alguna vez se llamó Co&cina, celebrabamos otro dia del amigo. Como siempre, entramos serios, y debo aclarar que esta es una estratagema, para que a los dueños del lugar les sea imposible adivinar el quilombo que seguro vamos a hacer. Pedimos un Don Valentin Lacrado, y procedimos a comernos todo lo que se nos ponia en el camino. A la segunda botella de Valentin, las carcajadas eran intolerables. Y las caras de los coreanos tambien, porque vinieron a refrendarnos el derecho de admision y permanencia, al cual replicamos que ese era un derecho que no estaba avalado en ninguna ley, y que si hablabamos de derechos implicitos, el de admision al pais era uno de los nuestros. Se fueron, claro, pero no derrotados.
Nos levantamos, fuimos a buscar unos tacos y unas quesadillas, y volvimos a la base. En ese entonces, yo habia dejado mi vida en Buenos Aires para instalarme en Cordoba, y el encantamiento del cambio de vida estaba dandole paso a la nostalgia, cuando el me preguntó:
¿Y vos que esperas de la vida?
Juro que senti el cachetazo. Senti como si me hubieran despertado de un sueño exasperantemente largo. Por un momento me pregunte si realmente estaba sentado en ese lugar, frotandome la panza horriblemente llena.
Nunca supe, nunca me dijeron, que tenia que esperar algo de la vida. De hecho, siempre fui a buscar, La pregunta esa me trajo la imagen de un kilo de manzanas verdes viniendo desde la verduleria hasta mi casa. No me parecio normal, esperar que la vida traiga algo.
Aunque por otro lado, si uno espera a la vera del Paraná, tarde o temprano nos traera algo, o alguien. Entonces, ¿como hay que plantearse y plantarse ante la vida?
Hay quienes piensan que la vida es un delivery de pizza, hay quienes piensan que la vida es un concepto vago que transcurre en un campo de batalla. Los primeros reciben, los segundos, luchan. Mi amigo es de la idea del delivery. Y eso tal vez, sea fomentado por el hecho de que sus padres se pasaron la vida haciendo un mango, que sus abuelos montaron una industria que hoy el maneja, o por el hecho de que cambia el auto cuando quiere y es dueño de un departamento grande como mi casa. De cualquier modo, el espera, y toma lo que se le presenta.
Yo nunca espere. Fui derecho a la lucha. A un trabajo mal pago, a una carrera universitaria auto-pagada sin terminar, a una casa alquilada con mil quilombos, a una vida sin demasiadas pretensiones, sin demasiadas posibilidades. Una vida de lucha. O segun el, una vida de mierda. Pero fui a buscarla. Recuerdo que en ese entonces tenia millones de expectativas, sueños sobre el futuro, ilusiones. Hoy subsisto como puedo.
Terminamos de comer, de tomar, de fumar y de pedirles los telefonos a las seis chicas ardientes que estaban cerca de nuestra mesa. Despues de otro entredicho con los coreanos, salimos a la avenida. Le conteste "Nada. No espero nada. Salgo a buscarlo". Fue ahi que me di vuelta y vi a tres coreanos con actitud amenazante, y salimos corriendo como llevados por el mismisimo Satanas. Supongo que se llamaban Won, Puh, Fang, Lee, o algo asi esos coreanos compadritos. La cuestion es que nos "acompañaron" hasta el cruce de la calle Ambrosetti con las vias del Sarmiento. Won, Pang, Jin, o como fuera que se llamasen, gritandonos cosas que nuca pudimos comprender.
Nos despedimos como siempre, puteandonos. Lo conozco desde los tres años. Siempre fue igual.
- Chau pelotudo
- Nos vemos hijo de puta
- Llamame mañana, forro
- Listo conchudo.
Pero al pasar los dias, la pregunta comenzo a resonar otra vez...
Despues de dormir durante 4 años, me desperté, haciendome la misma pregunta que lleva cuatro años sin respuesta para mi, una pregunta que el me disparo en aquel entonces.
Si bien la respuesta en un principio fue "nada", hoy me cuestiono cada dia la respuesta. Pero cuando estoy llegando a la conclusion, empiezo a pensar en cualquier cosa, que me saque de ahi.
No vaya a ser que el que vive equivocado sea yo.
Cuando nos encontramos ahi, en ese restaurant diente libre en Rivadavia, que alguna vez se llamó Co&cina, celebrabamos otro dia del amigo. Como siempre, entramos serios, y debo aclarar que esta es una estratagema, para que a los dueños del lugar les sea imposible adivinar el quilombo que seguro vamos a hacer. Pedimos un Don Valentin Lacrado, y procedimos a comernos todo lo que se nos ponia en el camino. A la segunda botella de Valentin, las carcajadas eran intolerables. Y las caras de los coreanos tambien, porque vinieron a refrendarnos el derecho de admision y permanencia, al cual replicamos que ese era un derecho que no estaba avalado en ninguna ley, y que si hablabamos de derechos implicitos, el de admision al pais era uno de los nuestros. Se fueron, claro, pero no derrotados.
Nos levantamos, fuimos a buscar unos tacos y unas quesadillas, y volvimos a la base. En ese entonces, yo habia dejado mi vida en Buenos Aires para instalarme en Cordoba, y el encantamiento del cambio de vida estaba dandole paso a la nostalgia, cuando el me preguntó:
¿Y vos que esperas de la vida?
Juro que senti el cachetazo. Senti como si me hubieran despertado de un sueño exasperantemente largo. Por un momento me pregunte si realmente estaba sentado en ese lugar, frotandome la panza horriblemente llena.
Nunca supe, nunca me dijeron, que tenia que esperar algo de la vida. De hecho, siempre fui a buscar, La pregunta esa me trajo la imagen de un kilo de manzanas verdes viniendo desde la verduleria hasta mi casa. No me parecio normal, esperar que la vida traiga algo.
Aunque por otro lado, si uno espera a la vera del Paraná, tarde o temprano nos traera algo, o alguien. Entonces, ¿como hay que plantearse y plantarse ante la vida?
Hay quienes piensan que la vida es un delivery de pizza, hay quienes piensan que la vida es un concepto vago que transcurre en un campo de batalla. Los primeros reciben, los segundos, luchan. Mi amigo es de la idea del delivery. Y eso tal vez, sea fomentado por el hecho de que sus padres se pasaron la vida haciendo un mango, que sus abuelos montaron una industria que hoy el maneja, o por el hecho de que cambia el auto cuando quiere y es dueño de un departamento grande como mi casa. De cualquier modo, el espera, y toma lo que se le presenta.
Yo nunca espere. Fui derecho a la lucha. A un trabajo mal pago, a una carrera universitaria auto-pagada sin terminar, a una casa alquilada con mil quilombos, a una vida sin demasiadas pretensiones, sin demasiadas posibilidades. Una vida de lucha. O segun el, una vida de mierda. Pero fui a buscarla. Recuerdo que en ese entonces tenia millones de expectativas, sueños sobre el futuro, ilusiones. Hoy subsisto como puedo.
Terminamos de comer, de tomar, de fumar y de pedirles los telefonos a las seis chicas ardientes que estaban cerca de nuestra mesa. Despues de otro entredicho con los coreanos, salimos a la avenida. Le conteste "Nada. No espero nada. Salgo a buscarlo". Fue ahi que me di vuelta y vi a tres coreanos con actitud amenazante, y salimos corriendo como llevados por el mismisimo Satanas. Supongo que se llamaban Won, Puh, Fang, Lee, o algo asi esos coreanos compadritos. La cuestion es que nos "acompañaron" hasta el cruce de la calle Ambrosetti con las vias del Sarmiento. Won, Pang, Jin, o como fuera que se llamasen, gritandonos cosas que nuca pudimos comprender.
Nos despedimos como siempre, puteandonos. Lo conozco desde los tres años. Siempre fue igual.
- Chau pelotudo
- Nos vemos hijo de puta
- Llamame mañana, forro
- Listo conchudo.
Pero al pasar los dias, la pregunta comenzo a resonar otra vez...
Despues de dormir durante 4 años, me desperté, haciendome la misma pregunta que lleva cuatro años sin respuesta para mi, una pregunta que el me disparo en aquel entonces.
Si bien la respuesta en un principio fue "nada", hoy me cuestiono cada dia la respuesta. Pero cuando estoy llegando a la conclusion, empiezo a pensar en cualquier cosa, que me saque de ahi.
No vaya a ser que el que vive equivocado sea yo.
viernes, 6 de junio de 2008
Vacaciones eran las de antes
Estoy de vacaciones. Si. Y como los viejos, me pongo a leer en pantuflas, en la tenue luz que entra por la ventana del living. Claro, lo que leo no son los diarios, ni "los miserables" de Victor Hugo. No. Leo los blogs que mas me gustan.
Triste. Porque las vacaciones antes se trataban de ir a pescar, de viajar, de hacer snowboard, de salir a bailar, de conocer, besar y amar a cuanta señorita se mostrara dispuesta.
Hoy leo en la oscuridad.
Hoy juego con mi pequeño hijo. Uno de los placeres mas grandes.
Hoy deberia estar pintando la casa, arreglando los mosaicos de la cocina, pero no tengo ganas. Me niego a perder mis vacaciones laburando como un perro, para llegar al ultimo dia de vacaciones y decir "necesito unas vacaciones"
De noche sueño que viajo, que me trinco señoritas a discrecion, que revoleo los baldes de pintura a la mierda... pero para eso, no necesito estar de vacaciones. Lo puedo hacer en cualquier momento.
Triste. Porque las vacaciones antes se trataban de ir a pescar, de viajar, de hacer snowboard, de salir a bailar, de conocer, besar y amar a cuanta señorita se mostrara dispuesta.
Hoy leo en la oscuridad.
Hoy juego con mi pequeño hijo. Uno de los placeres mas grandes.
Hoy deberia estar pintando la casa, arreglando los mosaicos de la cocina, pero no tengo ganas. Me niego a perder mis vacaciones laburando como un perro, para llegar al ultimo dia de vacaciones y decir "necesito unas vacaciones"
De noche sueño que viajo, que me trinco señoritas a discrecion, que revoleo los baldes de pintura a la mierda... pero para eso, no necesito estar de vacaciones. Lo puedo hacer en cualquier momento.
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