lunes, 9 de marzo de 2009

Nanci (¡con "i" latina!)

Desde hace un tiempo sucumbí a las bondades y maldades del facebook. Y me encontré con caras y nombres que había dejado ir en el tiempo y otras que se enterraron muy muy profundo en el humus cerebral que me rellena el mate.

Y así, buscando, la encontré a ella. Nanci. Alguna vez les mostré una foto, había soñado con ella en una prueba de sonido con Luca.

No importa eso. Importa la historia.

Corría el año 1992, y yo hacía un curso en el IAC de operador de PC o algo así. Y ahí la conocí a Nanci entre planillas de Lotus123 y Borland dBaseIII, entre Wordstar y cervezas.

Cuando la , solo pensé que era una hermosa chica. Rubia, hermoso cuerpo, sonrisa inolvidable. También la vió mi compañero de banco, Andrés. El enamoramiento fué inmediato. Yo lo supe.

Pasó aquel año, y Andrés no sabía que mas hacer para convencer a Nanci de que era un buen pibe. Andrés era un tipazo, pero lo vendía su propia picardía. Y con Nanci ya charlábamos un poco mas fluido, ya que estábamos embarcados en el trabajo practico de dBase, un sistema de facturación para una inmobiliaria (aún recuerdo los nombres de los módulos y pantallas).

A esa altura, Nanci ya no me gustaba. Me sacaba el sueño. Pero estaba Andrés haciendo los esfuerzos mas sinceros para convencerla de que sus sentimientos eran auténticos.

Ese viernes el me dijo que si ella me preguntaba, que le diera una mano... el estaba completamente enamorado.

Nanci cumplíó años un sábado. La llamé ese sábado para el "feliz cumple" (aun recuerdo su teléfono) y entre palabra y palabra, me autoinvité a su casa. Fuí con un amigo.

Y charlando con ella en el balcón, viendo el paisaje del murallón de una fábrica, me preguntó por Andres...

Y mi corazón me llevó a cometer la traición mas grande después de la de Judas:
Le dije que Andrés no era un tipo serio, que no sabía si era sincero con ella, etc.
Jugué para atrás a conciencia.

Traicioné a un amigo, por ella.

Por su sonrisa, por su cuerpo, por sus ojos. Pero mas que nada, por su forma de ser.

Traicioné a mi amigo por ella.

Y sin saberlo, lo pagaría carísimo.

Ella fué mi primer amor real, el único, inocente, dulce, sincero. El primero. El mas maravilloso. También fué la primera en dejarme, en un paso a nivel de la estación Villa Bosch, una tarde de enero. Cuando me dejó, empecé a fumar, me enamoraba compulsivamente, y abandonaba de la misma forma. Durante mucho mas de 10 años, el fantasma de Nanci me atormentaba. Su desaparición en mi vida, marcó años de dolor.

El sábado pasado, después de 17 años, pude decirle eso. Ella fué mi primer amor real. Ella, fué la que me hizo entrar al mundo del corazón. Ella fue también la que me empujó al dolor, y al naufragio emocional. Y aparentemente, ella no lo sabía. Y se lo dije con extrema ternura, la que ella me genera.

Ella, me dijo que yo había sido el hombre mas dulce que había conocido.

Y por primera vez en décadas, me sentí a mano con la vida. Por primera vez sentí que había sacado de adentro algo que estaba enterrado, como los dinosaurios en los desiertos. Y este no era un dinosaurio de los pequeños. Este era un brontosaurio. Y no lo pude sacar en el 94, cuando la ví en Unicenter.

Llevó 17 años, interminables, de no recordar, para poder hablarlo con ella y, finalmente, poder olvidar lo que dolió su partida.


Porque, aunque se demore demasiado, todo en esta vida llega. Inexorablemente. Y a SU propio tiempo.


(Post dedicado a Violeta, que lo anda necesitando)

jueves, 5 de marzo de 2009

La Infiel - 4.0 - Crónica de un final anunciado a los gritos

El aire se había enrarecido por aquellos días.

La charla no había sido fructífera y los dos lo sabían.

Aquella mañana la conversación fué en el auto.

- Me quiero separar - dijo ella.
- Yo también - mintió Luis - Pensé que iba a poder con esto, pero no.
- No tiene mucho sentido que sigamos.
- ¿Y Matías? - asestó, esperando cambiar el rumbo de la charla.
- No creo que seamos un buen ejemplo para el así
- Podemos intentar viviendo juntos pero separados.
- Luis, parece que no te das cuenta, pero ya no hay amor entre nosotros.
- ¿No?, a mi me parece que...
- Hay costumbre. Es lo único que hay.

Luis se quedó en silencio, mirando el camino. Carola estacionó el auto en una esquina.

- Nunca te fuí infiel - dijo Luis.
- Eso ya no es lo importante. El nene no tiene nada que ver en todo esto.

...

Carola recordó la tensión eterna que se vivía en su casa. Tensión que comprendió ya de grande, cuando un pariente ebrio ventiló algo a medias en una navidad. Ella no había entendido mucho hasta ese día.

"¡Vos me venís a hablar de moral y valores!" había gritado la tía Kela y todos quedaron en repentino silencio. La tía Kela había bajado la cabeza en clara señal de arrepentimiento, mientras que Carola, lentamente, había alzado la vista al cielo.

"Entonces era por eso que papá dormía en otra habitación... no por los ruidos" razonó. Ahora todo era evidente y claro como aquel río de las sierras que Carola recordaba de su infancia.

...

- ¿Y eso que tiene que ver Caro? - dijo Luis - ¿el nene no tiene que ver en que?
- Pensé demasiado rápido. Lo que quería decir es que el nene no tiene que vivir esto.
- Esto... ¿que sería?
- La hipocresía que tuve que vivir yo durante años. Mis viejos fingiendo ser una pareja.
- Pará... tus viejos no son como nosotros.
- No, claro, nosotros nos amamos, ¿no?.
- Claro...
- ¿COMO PODES SER TAN CIEGO LUIS? - gritó Carola.
- ...
- ¡COMO PODES!¡ME ENCANTARIA SER TAN IDIOTA PARA VIVIR EN PAZ!

Ella se bajó del auto y caminó hacia su trabajo. Luis, tardó varios minutos en reaccionar. Cuando lo hizo, se sentó al volante, y salió aturdido. No vió el camión que venía por la derecha.

Lo tuvieron que sacar del auto entre varias personas que pasaban por el lugar.

Carola recibió el llamado. Cuando cortó, lo primero que hizo fué llamar al abogado para empezar el divorcio.

La decisión estaba tomada.

La esperaban un litigio interminable con su esposo, una vida de madre sola, y un futuro incierto.




Incierto, si... pero esperanzador.

miércoles, 4 de marzo de 2009

ESTE POST QUEDO COMO LA MONA!

Hete aquí, el prometido, excelente, fuerte, crudo, desgarrador y controversial texto elaborado por nuestra amiga simiesca. Bueno, no es para tanto... prometido y excelente, y ya.

Sin mas, procedo a introducirlos al maravilloso mundo de la mona loca. ¡Salud!


(este texto no posee correcciones ni intervención de ningún tipo de la redacción. No, de ninguna señorita tampoco)


Ahora que sabe manejar…

Ahora que gracias a las clases particulares, personalizadas y online que ha brindado don Gato usted, señora, es capaz de salir a la calle y lograr que el auto haga casi todo lo que usted desea que haga. Ahora que gracias al excelente curso del Gato, usted, señora, se encuentra habilitada por la entidad correspondiente a su ciudad a manejar vehículos de 4 ruedas de hasta cierto tonelaje y le han otorgado la licencia correspondiente (y un cartoncito que dice “principiante” que debe poner en lugar visible – obligatorio para CABA y La Plata por lo menos-.)

Ahora, enfin, que toda la primera parte está resuelta, puede ocurrir que se sienta un poco insegura las primeras veces que sale con el auto sin su instructor amigo. Y puede ser también que se le ocurra que su pareja, consorte o similar la acompañe en las primeras travesías.

Aydiós.

Su partenaire, hasta este momento dueño único y exclusivo del rodado en cuestión, tiene muy afianzada la idea de que “él” sabe manejar, mientras que “usted” no sabe. Bajo la máscara de “Sí, mi amor, cómo no te voy a acompañar, si vos sabés que yo te apoyo en todo” se esconde la seguridad de que usted es un mono con navaja. Que sólo puede manejar en Mar Chiquita un día feriado. O el changuito del súper ( y hasta ahí).

Como todo principiante, usted tarda un poco en recordar toooodo lo que tiene que recordar del manejo. Además es muy probable que usted no haya aprendido con su propio auto, y ahora se tiene que acostumbrar a éste.

A) Encendiendo el auto

Empezarán las primeras indicaciones:
- Te fijaste si está en punto muerto?
- Poné los espejos.
- Y? dale, arrancá.
- Tenés que sacar el freno de mano, mi amor.
- Dale más a la llave!
- No, así no que se ahoga !!! Bueh. Vamos de nuevo.
- Mirá antes de salir.
- Guarda el embrague, no lo soltés de golpe! De golpe no! Qué te dije!!!!!

Usted haga “ommmm” y piense que él la ama, y la quiere ayudar. Que está poniendo toda su sapiencia y experiencia en las callecitas de su ciudad. No se ponga nerviosa. Afloje la mandíbula, vamos. Respire hondo. Bien, ya arrancó y lo sacó a la calle.

B) Andando con el auto.

OK. Ya logró arrancarlo y comenzar a andar. El empezará entonces OTRA VEZ a aconsejarla, basándose en su sapiencia y exper…ah, ya le dije? Bueno, eso.

- Mirá por el espejo.
- Vas muy rápido, vas muy rápido. Miraste por el espejo?
- Uuuuuuyyyyyy le estás pasando muy cerca al de la derecha, tené cuidado. Tenés que mirar por los espejos! Uuuyyyy, lo viste al de la moto? TENES que mirar por los espejos!
- No largues tan fuerte el embrague!!!!! Me vas a romper mi auto!
- Seguí el tránsito! Vas muy lento! Vas muy rápido! Seguí el tránsito.
- Poné tercera! No ves que el auto “te pide”? Poné cuarta. Cuaaaaarrtaaaaaaaa! No ves que el auto te pide????
- Frená, que está en rojo. Frená despacio! Estás frenando fuerte!
- Poné primera. Poné segunda. Poné tercera. TERRRCERRRAAA. No ves que el auto te pide???

No se ponga nerviosa, señora. A ver, afloje esos dientitos, que se le van a quebrar. Abra un poquito la ventana, así se le seca la transpiración. Muy bien.

Escuche: Al principio, una no se da cuenta de que el auto “te pide”. El auto no habla, por más computarizado que sea. Puede mirar el cosito ese de las revoluciones del motor para saber si tiene que cambiar de velocidad. Pero no se ponga mal si no se da cuenta de que “le pide”. A ellos, el auto les habla. A nosotras no. Ya va a aprender.

C) Resolviendo situaciones en la calle

En las calles de Buenos Aires, y en todas las ciudades, pasan algunas cosas “inesperadas”, por eso hay que estar atenta al conducir. Por ejemplo, se le tira encima (o se le cruza) una moto, un delivery boy o un colectiverhijodeunaymilputas. Bien, escuchemos la sabiduría del experto:

- ACELERÁAA, DOBLAAA, FRENÁAAAAA!!
- Uuuyyy, pero la grannnn….mirá por los espejos! Tenes que fijarte!
- La culpa es tuya, el venía por su carril. Tené más cuidado. Me vas a hacer mierda mi auto.
- No putees! ( porque usted gritó lo que piensa del colectivero)

Si ya se está hinchando de escuchar tanto pronombre posesivo de primera persona en relación al auto, puede intentar contestar con un amable: “ Miamor, no me grites, me ponés nerviosa…”

También puede ocurrir que no le calcule bien y meta la trompa del auto (o la rueda) en un bachecito. O que agarre medio fuertecito un lomito de burro. Ante esto, él puede tener una reacción algo exagerada como agarrarse el pecho, o taparse la cara al grito de AAAAAAARRRRRGGGGHHHHHH!!!! O bien, aspirar fuerte entre dientes…

- Esquivá los pozos!!
- Me vas a romper mi auto!
- Despacio, nena! No podés agarrar el lomo de burro como venís!!!

Tenga presente que para esta altura usted ya tiene ganas de gritarle barbaridades como:

- Mirá no me rompás más las pelotas, querés!!
- En todo caso voy a romper NUESTRO auto!!
- Bueno, no es para tanto, vos también agarrás pozos de vez en cuando!!!
- Basta, macho! Para acompañarme así, no me acompañes, me ponés renerviosa!!!!
- Bueeeeeno, laconchitumá, manejá vos, ya que sos tan bárbaro!!!!

Recomendamos no ceder a la tentación y reemplazarlas por un: “OH, amor, disculpa. Entiendo que debo ser mas prudente al manejar. Confío en que con práctica, estas cosas no sucederán” Si ve que la falsedad no le da para tanto, puede encerrarse en un frío silencio.

D) Volviendo a casa

Habiendo realizado la vueltita correspondiente, vuelve a su casa hecha un manojo de nervios y frustrada, con la sensación de que manejar no es para usted que nunca será capaz de manejar por la calle y que mejor por qué no lo deja a él que lo haga. Y que él quién corno se cree que es, Niki Lauda, Fangio o qué.

Como para dejar claro de quién es el auto, apenas usted se baja, él puede tomar el lugar del conductor y “acomodar” los espejitos y el asiento que usted dejó “desacomodados”.

Señora, no se deje amedrentar. Siga manejando. Acérquese demasiado a los otros autos (le van a tocar bocina), pierda el ritmo del tránsito, pase fuerte por arriba de los badenes y lomos de burro, y caiga en esas cunetas que hay en algunas bocacalles. Ráyele la trompita al coche, porque “es muy bajo”. Con la práctica, estas cosas pasan menos.

Recuerde: él la ama y la apoya en todo, la quiere ayudar…lo que pasa es que no puede. En esto no. El auto tiene mucha carga emocional. Para la próxima, invite a una amiga, y vayan las dos a dar la vuelta al perro con el auto. Su amiga –fascinada porque usted se animó por fin- se pasará el viaje elogiándola por lo bien que maneja y lo bueno de que se haya animado. Y usted volverá sintiendo que el mundo no tiene límites.

Anímese!!!

martes, 3 de marzo de 2009

CLASES DE MANEJO - FIN DE CURSO

Amigos, amigas, y enemigos también, porque no. Las clases de manejo llegan a su fin, de manera abreviada. Porque, en síntesis, se aprende a manejar, manejando.

Con este curso voy a llegar bien lejos!






Hoy, consejos, trucos, y consideraciones generales. Helos aquí!



LA LUZ DE GIRO - ¿PA DONDE?
La luz de giro es simple de entender. Si doblamos a la izquierda, se baja la llave, si doblamos a la derecha, se sube. ¿y porqueeeeeee?.

Porque al girar el volante, trabamos un mecanismo con el cual, al volver (el volante) a la posición original, destrabamos la llave y "salta" sola. O sea, el volante nos hace el favor de sacar el giro. POR ESO es que se usa así. Se lleva la llave, hacia el lado donde va a girar el volante. Fácil. No digas que no. Y acostumbrate a usarla SIEMPRE, aunque no haya nadie atrás, ponela. Generás el hábito. Para cambiar de carril en ruta o autopista también, siempre.



CEBADOR - ¿CEBA AGUA PAL MATE?
No. Aunque paulatinamente el cebador va desapareciendo a mano de los motores a inyección electrónica, aún existen modelos que los traen. Lo que hace el cebador es ABRIR UN POCO el paso del combustible al motor. Esto es para que la explosión sea mas constante y el motor se lubrique un poco mas de lo usual, ante condiciones de frío extremo. Una vez caliente el motor (ver la agujita de temperatura que tiene una C° o un termometrito), desactivamos el cebador.



FRENO DE MANO
El freno de mano lo que hace es bloquear las cuatro ruedas. Se aplica este freno para que el auto no se mueva en absoluto, por ejemplo, cuando estacionamos. Dejarlo con un cambio puesto no está bien, porque si nos lo empujan, pueden romper la caja. Y sale cara. Entonces, siempre en punto muerto, y con freno de mano.



ME AGARRO EL SEMÁFORO EN PENDIENTE ARRIBA - ¿QUE HAGO?
Hablamos claro, de una ligera pendiente.

¿recordás el truco del embrague sin acelerador?. Eso mismo es lo que vas a hacer, pero esta vez, acelerándolo un poquito. El objetivo es lograr que la fuerza del motor sostenga quieto al peso del auto. Cuando abre el semáforo, aceleras un poco mas y vas largando el embrague. Es facilisimo, solo hay que practicarlo un poco.











CONSEJOS UTILES

- Ante cualquier maniobra imprevista, colocar balizas. Frenados bruscos, salidas a banquina, levantar travestis... siempre balizas.

- Si se revienta una cubierta en ruta, MANTENER EL VOLANTE FIRME. Ir saliendo gradualmente a banquina NO IMPORTA LA VELOCIDAD. Es preferible romper el auto un poco y no quedar cuadriplejico (con suerte).

- Si en ruta te salís del asfalto por un momento, NUNCA, NUNCA, PERO NUNCA, y espero que esto esté bien claro, NUNCA volantear a la ruta para meter el auto de nuevo. En 10 veces que lo intentes, 8 vas a volcar y dar vueltas hasta el otro día. Salir a banquina y después de cerciorarte que no viene nadie, a poca velocidad volver a subir al asfalto.

- Ante un eventual choque, NUNCA pelearse. Son fierros, nada mas. Si, es un dolor de cabeza, y encima los trámites del seguro... pero no vale la pena pelearse, porque los trámites los vas a tener que hacer igual. Siempre bajar con actitud conciliadora aunque te mueras por bajarle los dientes al boludo. Carnet de conductor, cédula verde, y póliza del seguro vigente. Anotá los datos del conductor, documento y nombre, patente del auto, nombre del seguro, numero de póliza, y teléfono. Si es posible el celular y lo chequeas ahí al momento. Nunca llegues a un arreglo in situ, a menos que el tipo saque 3 lucas de un maletín y te diga "arreglalo que yo pago".

- No putear a nadie. Hay muchas armas dando vueltas.

- No importa el sexo para manejar mal. Hay mujeres que manejan como los dioses, y tipos que es para raparles los huevos a martillazos. Hay personas que manejan bien y personas que no. Punto.

Soy el auto! - Johnny De benedictis




- Controlar regularmente presión de neumáticos (acordate: 28 para ciudad, 30 para la ruta). Esto es muy importante.

- Siempre cinturón de seguridad. Esto no es de maricón. Es una cuestión de si queres vivir o no.



- Siempre los chicos atrás. Hay que acostumbrarlos. Y con cinturón. Son incontables los chicos que veo viajando sueltos en ruta. Increíble.




- Si el auto queda en un lugar peligroso, no quedarse arriba. Te bajás, intentás señalizarlo lo mejor posible con balizas, triángulo reflectivo, Y TE BAJAS DEL AUTO situándote LEJOS!.

LO MAS IMPORTANTE DE TODO ESTO ES QUE HAY QUE ENTENDER UNA SOLA COSA:
El auto es un objeto. Es algo que tiene valor, pero no vale una vida humana. Ni siquiera vale una lágrima humana, o un brazo roto. Es una cosa, útil, cara, pero una cosa al fin.

He visto cosas inconcebibles en la gente intentando proteger al auto antes que a su propia vida. Y no lo puedo entender. Supongo que hay que estar cara a cara con la muerte para darse cuenta que si seguimos vivos, podemos recuperar el auto, la casa, lo que sea que se pierda. No hagan lo que hacen todos. Sean distintos, valoren su vida por sobre todo.

Y cualquier duda, ya saben, me escriben. Encantado voy a estar de poder ayudarlos. Dudas, consultas, lo que sea.


TESTIMONIOS!


Yo llegué a manejar el Challenger Space Shuttle gracias al Gato Vagabundo! - Jennifer Capriatti


Afasdjoid oadsufodfo dfhwk523b4nmb usodifosdufoi ! - Lady Catrasca (al momento del testimonio olvidó su dentadura postiza)


Mi papi maneja muy bien gracias a este curso! - Catalina A. Terrada


- Come on, Piscuí! First gear and we´re out of here! (Vamos! Primera y salimos!)
- Take it easy little anteojo, I've learned with the rover cat! (Tranquilo anteojito, aprendí con el gato vagabundo)
- Oh my God! I´m fuckin' dead! (Entonces me quedo mas tranquilo!)


Winston & Angela Churchill - Australia (RIP)

lunes, 2 de marzo de 2009

Los juegos de azar

Después de tanta satisfacción, tantos premios, tantos abrazos, tantos comentarios alentadores... llega el día NO.



Un fin de semana de órdago (vayan y busquenlo en el diccionario, no sean atorrantes), una vida de montaña rusa, en fin... lo que nos pasa a todos. Pero durante años.



Hoy no hay ni ideas, ni ganas. Y sinceramente me siento un poquitito culpable. Porque esperan los finales de 3 historias (si la cuenta no me falla) que hoy no puedo darles. Quisiera escribirles tres libros en compensación, de esos que te atrapan y no podés largar ni para pagar el boleto de tren.



Quisiera regalarles eso. Pero no puedo.


Quisiera acompañarlos a sacar el registro de conductor, pero, que va... tampoco puedo.


Quisiera llamar finalmente al famoso cantautor, y hacerle la entrevista que quería hacerle, esa a la que accedió amablemente, y que yo cancelé por esperar a alguien. Quisiera publicarla, para sumergirlos un poco mas en el mundo del rock al que les mostré la puerta. Hoy, no se puede.

Hoy la cabeza está mas en cuestiones inmobiliarias y legales. En cuestiones médicas, familiares... En repensar y barajar. En decidir.



Los finales están siempre ahí, uno, simplemente, sabe. Lo que es difícil siempre es caminar el sendero que elegimos. Hasta que llegamos a un cruce, y sabemos entonces, que parte de lo que teníamos que caminar lo caminamos. Y se alegra por eso, pero también se da cuenta que otra vez hay que tirar los dados y elegir otro, para seguir acercandonos.



Así que, tiro los dados, y cruzo los dedos, porque esta vez, o alguna vez, me toque el camino con flores.