miércoles, 19 de agosto de 2009

Humor de miercoles

- ayer le pedi a mi esposa que me hiciera mimos...
- Aha... ¿y?
- Me hizo la puerta de vidrio, la soga, la escalera...

martes, 18 de agosto de 2009

Moebius (1996)

Antes de empezar a relatar esto, son imprescindibles unas referencias sobre el tema, para aquellos que no tienen ni idea de que hablamos cuando decimos "Moebius".


Augusto Möbius (pronunciese "moebies" o "moebius") fué un matemático alemán, así como acá está lleno de matemáticos y matemaníacos, en Alemania habia tambien unos cuantos. Pero este estaba aburrido y un día, mientras tomaba mate cocido en la sillita petisa en la puerta, y comía unos strudels que le habían traido de la panadería "la cordobesa" (no, nosotros tenemos "la vienesa", ¿porque ellos no iban a tener tambien alguna referencia a estos pagos?).
.
.
Bueh, comía Augusto los strudels, y como estaba aburridazo porque no pasaban minas, agarró la tira de carton, esa que le ponen a la bandeja para que no se peguen los merengues al papel.


Augusto estaba tan al Gauss, que hizo esto:




Para verlo mas claro... esto.



Augusto descubrió un cuerpo tridimensional, con una unica cara. Es decir que si uno circulara por su superficie, podria estar de ambos lados de la cinta, o en ninguno. A esto se le llamó "Cinta de Moebius" o tambien, como se decía en Alemania de aquellos años, "la tira de carton que viene con los strudels de la cordobesa que la das vuelta de un lado y la pegas con la escoch y te queda asi, ¡mirá que loco mirá!"

.
.
Bueno, resulta que un chango llamado Armin Joseph Deutsch, que era astronomo y escritor de ciencia ficcion, escribió un cuento corto, asi como los que ustedes acostumbran a leer acá en este humilde blog... pero este estaba mejor escrito.
.
El cuento se llama "Subway Named Möbius". Lo pueden bajar de aca en castellano.
.
.


Deutsch, conocido mas por el concepto de la tomografía doppler, desenvainó su cerebro y su remington, y escribió la historia de un tren subterraneo, que simplemente desaparecía en la gigantesca red de tuneles en la ciudad de Boston.

.
--------------------
.
Aha... ¿y la aneda?
.
--------------------
.

El sábado a la noche estaba yo en la cama, pasando canales casi sin mirar. Es una práctica que llevo a cabo cuando tengo sueño pero me niego a dormir.
.

Es inevitable que cuando hago esto y paso por el canal "Volver" haga un rápido doble click, a menos que esten pasando algo cultural, como por ejemplo "rompeportones". Por cierto les recomiendo el canal los domingos a media mañana, cuando pasan los ultimos programas de Juan Carlos Altavista.
.

El asunto es que a la noche paso por "volver", y lo veo a Roberto Carnaghi, hablando con un tipo, acerca de un tren subterraneo perdido. Fué inevitable. Me quedé por dos motivos: Carnaghi, y la idea de un tren fantasma.
.

Las actuaciones de los personajes podrían haberse mejorado bastante, pero la trama en sí estaba mas que atrapante. Claro... hasta que caí irremediablemente dormido, en total oposicion a mi voluntad de terminar de verla.
.


A la mañana siguiente, voy a la Internet Movie Database, y me encuentro con que la pelicula se llama Moebius. Fue hecha en el 96, basada en el cuento de Deutsch, adaptada a la capital federal.

La pelicula fue lanzada por la universidad del cine.
.

Si buscan "Moebius 1996" en cualquier buscador, salen paginas en muchisimos idiomas, sobre todo en aleman, acerca de la realizacion argentina. Aparentemente fué la primera adaptacion al cine del cuento de Deutsch (¡la hicimo nosotro primerossss papá!), seguida por una remake extranjera llamada "Moebius 17" de pésimas calificaciones.
.


Moebius 17. Segun la IMDB es un garrón imposible de digerir.
.
.


Por lo que anduve investigando, la película tiene una trama magnífica, y solo hay que bancarse las actuaciones un poco insípidas de casi todos los que acompañan a Carnaghi.
.

¡Run Forest! (Hoy sería ¡Run Estación Malabia!)
.

Lo poco que vi dice así.
.
.
La red de subterraneos de la ciudad de Buenos Aires se amplió en demasiadas lineas, demasiados ramales, interconectados entre si por uno llamado "el perimetral" que dibuja a la perfeccion la calavera de la Av General Paz.
.
En la película, se puede llegar en subterráneo a lugares como por ejemplo "Dock Sud".
.

Esa ampliación ha generado una serie de combinaciones y posibilidades tendientes a infinito creando ademas un campo electromagnetico y bla bla bla.

Un tren se perdió, es el numero 86, y nadie lo ha visto, pero en los reportes de consumo de energía de la red se puede deducir que aún esta circulando. Para este tren, el espacio y el tiempo es totalmente relativo. Pasa y nadie lo ve, las señales enloquecen al mismo tiempo y ritmo que los responsables de la red de subterraneos.
.
Las autoridades de la ciudad están preocupadas por las 30 personas arriba de ese tren que circula, que todos oyen, pero que nadie puede ver ni localizar.
.

El ingeniero responsable no se si está de vacaciones o que, la cuestion que mandan al lugar a un muchachin, llamado Daniel Pratt, que debe buscar los planos de la red y llevarselos al director. Ahi empieza la busqueda, hasta que finalmente derrotado, Daniel Pratt se sienta a esperar en una estacion, y sube al tren que llega. Precisamente, es el mismo tren 86.
.
----------------------------
.
Creo que habla con el conductor mientras viajan a la velocidad del pensamiento, pero no se si lo soñe o era parte de la película...
.
Eso es lo último que recuerdo... Ahi me quedé dormido.
.
.

Ya la estoy bajando para poder verla completa entre hoy y mañana. Les recomiendo tambien verla cuando puedan... pero por sobre todo:

¡¡¡Recomiendo NO CONTARME NADA HASTA ENTONCES!!!

viernes, 14 de agosto de 2009

Una antigüedad Moderna

06:18 AM

Los vecinos se despertaron con el chirrido de unos neumáticos, seguidos casi al instante por el inconfundible “PUFFFF!!!! KISHHHHH!!!! Clin!!! clin!!!....”



En la esquina de Boluffo y Kazkjaburkistán, en el céntrico barrio de la ciudad de Lorenzo Lamas, no era improbable que los autos se besaran en las mejillas cada tanto.

El gato movió la palanca al volante del Valiant III hasta el punto muerto. Se bajó parsimoniosamente. La mona, en cambio, manejaba un Dodge Polara automático. Cuando apareció su pierna entallada en las medias de red, rematadas por un delicado zapato taco aguja, el gato comenzó a caminar más lento. Lo caliente no quita lo caballero.

La mona, estaba vestida pal crimen. El gato en cambio, había salido a buscar el pan, pero no cualquier pan, no. Tenía que ir a la panadería “Le Bambole”. Ahí los miñoncitos eran más frescos según decían los vecinos. La mona volvía de un happening en Recoleta.

Al verla, el gato se indignó.

- Pero esta… mira vos… ¡choqué el valians recién lavado caracho!

La mona en cambio sonrió sarcásticamente.

- Miralo a este carcamán… con la bolsita para el pan hecha de sachet de leche… que pánfilo



Luego de la lenta inspección de los rodados, la confrontación fue inminente. Se cuidaron todos los aspectos de cortesía. Eso fue durante dos segundos, hasta que la mona habló.



- ¡Zoquete!
- ¡Pelafustana!
- ¡¡Vos tenes que ceder el paso!! ¡¡tirifilo comprapan!!
- Pero mire lo que me dice… ¡arcaica!
- ¡A mi no me insulte paparulo!
- ¡Oiga! ¿Quien venía papando moscas?
- Pero mire que usted es tiquismiquis eh!
- ¿Perdón?
- Es un melindroso
- ¡Usted me chocó el auto!
- Vamos hombre… por semejante cachila no va a hacer un escándalo
- ¡Pero oiga! ¡Este auto es una antigüedad!
- ¡Como usted! ¡Zopenco! ¡Yo venía por la derecha!
- A mi no me diga Zopenco, que acá va a haber tole-tole eh!
- ¡No me amenace, porque se arma la trifulca!
- ¿Trifulca?... ¡usted debiera buscarse una querida antes de andar haciéndose el cocorito!
- ¡No se haga la fur fui, que llamo a la policía y chau pinela!
- Escúcheme mequetrefe, acá el choquero es usted, así que no se haga el compadrón
- ¡Pero mire que he escuchado barbaridades, pero usted es la reina de los botarates!
- ¡Y usted es un tunante! ¿tanto espamento por un foquito?
- Oiga, usted viene manejando con una esbornia que da calambre…
- ¡Cállese mequetrefe! ¡O le doy vuelta la cara de un schiafo!

En el fragor de la discusión, a ambos les pareció ver que la gente se estaba agrupando alrededor. Cara a cara, la mona y el gato dejaron de gesticular y gritarse, y lentamente giraron las cabezas, hacia donde estaba reunido todo el vecindario.



Ante la cara de asombro de los chocados, la carcajada de todos los vecinos terminó de arrancar de la cama a los últimos remolones del barrio.


------------------------------------------------------------





- Tranqui gato - dijo la mona - ...tengo seguro.

Post compuesto basado en una idea, por culpa de la Mona Loca, quien colaboró amablemente en la misma.

martes, 11 de agosto de 2009

Lotería

Se despertó el instante previo al trueno, erizada la piel, oliendo el ozono, los ojos ciegos, en la negrura de su habitación.

-------


- Ma... tenemos miedo - dijeron los hermanitos temblando.
- Vayan a su cama - ordeno tibiamente
- Dejalos Bety... dejalos que duerman con nosotros hoy.

Se acomodaron entre papá y mamá, calentitos, protegidos de cualquier peligro posible. Papá y mamá los abrazaban a el, a la hermanita, y a los ositos y autitos que habían venido con ellos.

- ¿Y esos autitos? - dijo papá encendiendo el velador
- No los quise dejar solos
- Ah... eso está muy bien gatito... salvaste lo que mas queres - dijo papá besándolo en la cabeza.
- Yo tdaje a mi ozito Teddy - dijo Caro
- Papá está orgulloso de sus amores - dijo mamá apagando la luz. -... y mamá también.

---------

Papá hacía tiempo que no estaba mas con ellos. Mamá, había partido un tiempo después, sin explicaciones. Cuando Carolina se casó, simplemente, mamá dejó de pelearla para salir adelante. Recordaba aquellos días como su hubieran sido ayer.

Con la garganta cerrada, se dió vuelta buscando la mesita, y el velador en ella. Cuando volvió a acostarse boca arriba, sintió algo extraño entre su espalda y el colchón.

- Pero que...

El autito de Federico había obedecido a la leve caída que se había formado en el colchón, cuando se movio para encender la luz.

--------------

Cuando soltó la llave de bakelita negra, escuchó la voz de Bety

- ¿Estas bien Hector? - dijo sin mirarlo
- Si Be... me va a costar un poco dormir de nuevo
- Tratá... mañana tenemos que salir temprano.
- Estaba pensando en ellos... en como serán cuando sean grandes.
- Ya lo vas a saber. Un día vas a mirarlos y vas a decir "ya son grandes".

Hector se arropó bien con las sabanas y frazadas, y estirando el brazo apagó la luz.

- Espero que sean chicos buenos - lanzó a la oscuridad
- Ya lo son. Dormí tranquilo.

-------------

- ¿Estas bien Gastón?
- Si... me desperté sobresaltado
- ¿Por?
- Recuerdos de tormentas.
- ¿Tenes miedo?
- No... ya no... mirá lo que tenemos acá, entre nosotros. ¿Miedo?, no... no.
- Son hermosos... mirá como duermen.
- ¿Son buenos Cami?
- Son maravillosos Gaston... ¿estas bien vos?
- Si. Ya vengo.

Se levantó y buscó el teléfono inalámbrico.

- ¿Caro? - dijo en un susurro
- Si Gasti... ¿pasó algo?
- No puedo dormir...
- ¿La lluvia?
- El trueno...
- Y papá y mamá...
- Si... yo me acordé de lo mismo...
- ¿Los chicos?¿en tu cama?
- Si... ¿los tuyos?
- Estuvieron un rato. El papá los sacó vendiendo escobas.

Gastón pensó que hubiera sido de el si lo hubieran mandado de vuelta a su habitación

- Bueno, me voy a acostar - dijo a Carolina
- Gas... todavía tengo a Teddy...
- Debe estar todo...
- En la cama
- Ah... que loco... yo tengo el autito de Fede en la cama...
- ¿Es la fecha?
- No se Caru... no me acuerdo que día fue


---------

Cuando se durmieron todos, Hector se levantó a buscar agua en la cocina. Cuando estaba bebiendo frente a la luz de la heladera, sintió un grito rasgando la noche, no muy lejos de su casa.

A la mañana siguiente todos se iban a enterar, que el rayo no había caído muy lejos, y que había matado al señor Villar, el radioaficionado que vivía en la otra cuadra. Estaba descalzo frente a la heladera, agarrando la manija, en el preciso momento en que el rayo buscó la parte mas alta del barrio: la antena de don Villar. Recorrió toda la instalación eléctrica hasta llegar al chasis de la heladera. En el mismo instante, el estaba haciendo exactamente lo mismo. Hector podría haber sido tranquilamente la víctima de aquel rayo.

Su vida había cambiado desde ese instante.

-----------

Gastón reaccionó al instante. Corrió a buscar las pantuflas y un abrigo, salió de la casa, y arrancó el cable que conectaba los equipos de radio con la antena inmensa que había hecho instalar con dos descargas a tierra, por las dudas.

Cuando entró a la casa nuevamente, fue a buscar una taza para prepararse algo caliente para tomar. Habían quedado de lavar la noche anterior.

Cuando tomó la vieja canilla de la casa para abrirla, sintió otra vez el ozono y la luz azul.


Y el silencio.

viernes, 7 de agosto de 2009

El sepulturero

Ayer otra vez me tocó la tristisima tarea de sepultar a un ser querido. Esta vez, fue Sasha, la siberiana que vivió conmigo los últimos 7 años.

No hubo discursos, no hubo lágrimas.

Sashita murió mientras dormía, después de pasar una noche de frío tirados los dos en el piso de la cochera de casa. Claro, eso vos no lo sabes. Tenía que acariciarla y calmarla cada vez que un ataque venía en camino, para que no aullara de dolor. Por eso ni te enteraste. A mi me tocó ver como las pupilas en esos inmensos ojos azules perdían el control y se agrandaban y achicaban de forma aleatoria mientras el cuerpo se le arqueaba... venía un ataque... y yo ya había aprendido a predecirlos. La tenía que dormir rascandole atrás de la oreja, que tanto le gustaba y la calmaba. Así pudo pasar por sus ultimos ataques, que se hacían mucho mas cortos y menos dolorosos. No Sassy, tampoco sabías eso.

Hay muchas cosas que no sabés. ¡Hay tanto dolor que te evitaste sin saberlo!.

Siempre, a los hombres, nos tocan ese tipo de tareas. Las mas dolorosas. Porque, para eso somos (en teoría) hombres.

Mi viejo una vez me dijo: "Siempre nos van a reprochar que no tendemos la cama, que no lavamos los platos, que no hacemos tal o cual cosa. Pero siempre vamos a ser los que tengamos que ir a reconocer a un hijo muerto a la morgue, siempre somos los que ayudamos a llevar el cajón, los que enterramos, los que van a recibir las peores marcas psicológicas. Esa es nuestra tarea en esta vida, hijo. Proteger a la mujer de esos momentos."

Siempre me toca a mi, enterrar a los amigos que se van. Siempre me toca a mi cargar los cuerpos fríos, pesados, muertos. Siempre me toca tirarme en la tierra para acomodarlos, cubrirles el rostro, cerrar el pozo. Regar con lágrimas silenciosas la tierra removida. Y actuar como si nada hubiera pasado.

A mi me tocaron los peores recuerdos, siempre. Recuerdos que suelen aparecer a la noche a romperme las pelotas y no dejarme dormir. Doy vueltas por la casa oscura, recordando por ejemplo, el día en que tuve que bajar por la escalera a mi viejo, con mi hermano y los de la funeraria, envuelto en una sabana. La sabana se rajó por el peso y tuve que atajarlo desde abajo. A mi viejo, a mi gran amigo, muerto.

Y tenía razón. A nosotros nos tocan las marcas emocionales mas fuertes. Ir a levantar a un amigo que se mató en un accidente en la ruta, y levantarlo en cuotas. Mientras ellas lloran en casa o en el auto, bien lejos del asunto.

Y está bien que así sea. Después de todo, creo que estamos mejor preparados para eso, dada la tendencia a que todo lo simplificamos y lo elaboramos como un "y bueno, así es la vida". Pero duele igual. Aunque nos vean como unos insensibles. No lloramos en el momento, pero lo llevamos por el resto de nuestras vidas como una cruz.

Acordate, la próxima vez que me vengas a romper las pelotas porque no lavé un puto plato. Recordá que estoy en el banco, esperando a entrar a jugar cuando el partido se te haga imposible y te transformes en una bolita lacrimógena oculta en un rincón.